Mostrando las entradas con la etiqueta vergüenza. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta vergüenza. Mostrar todas las entradas

jueves, 17 de septiembre de 2015

¿Sentís que hay algo malo, inadecuado, vergonzoso en vos?

El gran psicólogo del desarrollo Jean Piaget llamó a los niños "extraños cognoscitivos". No piensan como los adultos. 
Los niños son absolutistas. Esta cualidad del pensamiento infantil se manifiesta por una polaridad de "todo o nada". Si no me amas, me odias. No hay términos medios. Si mi padre me abandona, todos los hombres me abandonarán.
Los niños piensan de manera egocéntrica; por ello, personalizan todo.
"Si mi papá no tiene tiempo para atenderme, debe de ser porque no soy bueno, porque hay algo malo en mí."  Los niños interpretan así la mayoría de los abusos que sufren.
El egocentrismo es una condición natural de la infancia, no un• indicio de egoísmo moral. Los niños no son plenamente capaces de considerar el punto de vista de otras personas. JOHN BRADSHAW



Facebook: Sebastián Segui (Psicología)



desplegar@hotmail.com




martes, 25 de agosto de 2015

La vergüenza recurrente.

Cuando tenía cerca de dos años [..] aprendí a contenerme excesivamente. Ahogué mi sentido de autonomía transformándome en un niñito obediente. Fui el "pequeño ¨ayudante" de mamá y el "niño bueno" de la abuela. Me volví sobre adaptado. Mi niño maravilloso se escondió. Cuando trataba de ser desordenado, de reír estrepitosamente, de expresar mi ira, me sentía 
avergonzado. El control de mis esfínteres debió de ser una pesadilla. Durante años, he temido ir a un baño en donde alguien pueda enterarse de lo que estoy haciendo. Cuando era niño, pedía a los miembros de mi familia que no entraran en el baño conmigo, y me encerraba. Ésta no es una actitud instintiva normal. Siempre hacía correr el agua en el inodoro para que nadie me oyera orinar. Para vaciar el intestino, hubiera deseado contratar una banda de música. Pensaba que mi cuerpo era malo, o cuando menos sucio. Mi tradición religiosa veía la vida humana como un valle de lágrimas. JOHN BRADSHAW


Facebook: Sebastián Segui (Psicología)


desplegar@hotmail.com