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jueves, 20 de julio de 2017

Remordimiento y vergüenza

Ya es suficientemente difícil hacer frente al sufrimiento infligido a otras personas, pero muchas personas traumatizadas, en lo más profundo de sí mismas, sufren incluso más por los remordimientos que sienten por lo que hicieron o no hicieron bajo ciertas circunstancias. Se desprecian a sí mismas por lo aterrorizadas, dependientes, excitadas o furiosas que se sintieron.
En los años posteriores, comprobé la existencia de un fenómeno similar entre las víctimas de abusos infantiles.
La mayoría de ellas tienen unos remordimientos atroces por las cosas que hicieron para sobrevivir y mantener una conexión con la persona que abusaba de ellas.
Esto es especialmente aplicable si el abusador era una persona cercana al niño, alguien de quien el niño dependía, como suele el caso tan a menudo. El resultado puede ser una confusión sobre si la víctima era víctima o un participante voluntario, lo cual a su vez provoca desconcierto en torno a la diferencia entre amor y terror, dolor y placer.Van der Kolk


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jueves, 13 de octubre de 2016

Abuso

Cuando las personas han sufrido abuso por parte de otros, a menudo experimentan dolor en su cuerpo, así como sufrimiento emocional y, por supuesto, el dolor emocional puede experimentarse intensamente en el plano físico del cuerpo. Por tanto, los supervivientes a veces se condicionan para evitar su cuerpo con el fin de evitar el dolor y el sufrimiento.
Otros tienden a culpabilizar a su cuerpo como si fuera la causa del abuso, sintiendo por consiguiente terrible vergüenza.[...]
A algunas personas que sufrieron abuso sexual se les pudo haber dicho que su cuerpo era bonito; en consecuencia se culpan a sí mismas de lo que ocurrió: “¡Si no hubiera tenido un cuerpo tan hermoso!”. Pueden desarrollar vergüenza y odio por su cuerpo.
Por ejemplo, algunas mujeres (o partes de ellas) llegan a odiar cualquier aspecto femenino de su cuerpo. Han asociado ser mujer con sufrir abuso: “Las niñas sufren abusos; por tanto, odio ser una niña. Mi cuerpo es malo porque es de mujer”.Boon y Steele

(en la pintura podemos ver la disociación como mecanismo de supervivencia, el cuerpo flota, no siente, no recuerda, o recuerda sin emoción, o fragmenta la experiencia)


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viernes, 24 de junio de 2016

Incesto

El incesto sólo puede existir donde hay una conspiración de silencio, y acabar con ese silencio es vital para llegar a romper el ciclo. SUSAN FORWARD
Padres que miran a sus hijos sexualmente, que tocan, que se masturban frente, que tiene relaciones sexuales de pareja sin intimidad y frente a los niños, que hacen comentarios sexuales íntimos abiertos, que espían a sus hijos, que abusan sexualmente; desde tocar, hacerse tocar y hasta penetrar. Padres que masturban a sus hijos y se hacen masturbar por estos. Padres que miran pornografía delante de sus hijos. Entre otra maneras de abuso sexual intrafamiliar. En todas las modalidades encontramos; el silencio, la mentira, las amenazas, la humillación,la violencia,la seducción, la complicidad de otros adultos que callan. La soledad del niño y su sufrimiento...


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lunes, 7 de marzo de 2016

La sofocante soledad

»Una mujer que haya sufrido abusos sexuales en su infancia, que reniegue de esa realidad infantil y haya aprendido a no sentir dolor, huirá continuamente de lo ya ocurrido recurriendo a los hombres, al alcohol, las drogas o a una actividad compulsiva. Necesita siempre el «pinchazo» para no dejar aflorar el «aburrimiento» ni dar paso al sosiego en el que sentiría la sofocante soledad de la realidad de su infancia, pues teme este sentimiento más que a la propia muerte, a no ser que haya tenido la suerte de saber que revivir y tomar conciencia de los sentimientos infantiles no mata, sino libera. Lo que, en cambio, sí mata a menudo es el rechazo de los sentimientos, cuya vivencia consciente podría revelarnos la verdad. Alice Miller




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martes, 10 de noviembre de 2015

En la ilusión la enfermedad anida

Hay una desconcertante paradoja en el hecho de que, por más dolorosa que haya sido su vida, gran cantidad de víctimas del incesto siguen manteniendo la fusión con sus padres. De éstos vino el dolor, pero las víctimas siguen esperando que ellos mismos lo alivien. 
A las víctimas adultas del incesto se les hace muy difícil renunciar al mito de la familia feliz.
Una de las herencias más poderosas del incesto es esa búsqueda interminable de la llave mágica que abre la tapa del cofre del tesoro: el amor y la aprobación de los padres. Esta búsqueda es, en el ámbito emocional, como unas arenas movedizas que se tragan a la víctima, hundiéndola en un sueño imposible e impidiéndole llevar adelante su vida.
Así lo resumió Liz: Yo sigo pensando que algún día ellos se me acercarán a decirme: «Creemos que eres maravillosa, y te amamos tal como eres». Aunque sé que mi padrastro es un violador de niños, y aunque mi madre haya optado por él en vez de protegerme..., es como si yo necesitara conseguir que ellos me perdonen.SUSAN FORWARD



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