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martes, 20 de septiembre de 2016

Hago, Por Tanto Soy.


Un tope enfrentado por muchos individuos producto de familias
narcisistas es su abrumadora necesidad de validación externa.
A menudo estos individuos son capaces de compensar esta necesidad al involucrarse en situaciones que les redituarán validación. Por ejemplo, un periodista verá sus palabras impresas, los profesores de jardín de niños recibirán abrazos y besos por su trabajo, un sacerdote o pastor tendrá una audiencia cada Domingo por la mañana, los profesores universitarios tendrán la adulación y admiración de sus alumnos, y los terapeutas y médicos verán cómo sus palabras son tratadas como si fueran la Biblia y obedientemente se llevarán a cabo por sus pacientes.
Si la competencia es la única manera que el individuo conoce para probar a otros y a si mismo su valía, entonces debe, por definición, llevar a cabo tareas. Por tanto siempre debe haber más cursos qué
tomar, más grados académicos qué obtener, más trabajos dónde servir de voluntario, más equipos de Ligas Pequeñas qué entrenar, más galletas qué cocinar, más clientes qué firmar, más almas qué salvar, y mas y mas. Las raíces de esta adicción al trabajo se encuentran en los hogares narcisistas; "Hago, por tanto soy" podría ser el eslogan de muchos adultos niños de estos hogares.
Obviamente, esta necesidad de validación externa como una compensación a la baja autoestima puede causar problemas en el trabajo. La arena donde más comúnmente es un problema, sin embargo, es en la de las relaciones interpersonales. Pocos de nosotros desposamos animadoras (cheerleaders), y aún la esposa de un sobreviviente a menudo siente que ese es el rol que se espera de ella. El sobreviviente tiene gran dificultad en toda situación donde no tiene una total aprobación y apoyo. Esto puede ser una onerosa carga para la esposa, pareja o hijo del individuo, ya que rara vez aprobamos la totalidad de sus acciones, palabras e ideas. Esto es doblemente complejo, ya que la persona tal vez tenga problemas para discriminar entre la crítica (falta de aprobación) a sus acciones y la crítica a su persona. El corolario "Hago, por tanto Soy" es "Desapruebas lo que hago, desapruebas a mi persona".S Donaldson-Pressman, R M. Pressman


Facebook: Sebastián Segui (Psicología)


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martes, 31 de mayo de 2016

Hijos de familias narcisistas

Dentro de la población, encontramos unos rasgos de comportamiento en común, como por ejemplo una necesidad crónica de gustar, una incapacidad para identificar sentimientos, necesidades, deseos y una necesidad de validación constante. Este grupo de pacientes sentía que se merecían todas las cosas malas que le habían sucedido, mientras que las cosas buenas que les habían sucedido eran probablemente errores o accidentes. Tenían muchas dificultades para ser asertivos y privadamente sentían una especie de rabia penetrante, la cual tenían miedo que saliera a la superficie. Se sentían como tigres de papel, por lo general muy enojados, pero muy fácil de derrotar. Sus relaciones interpersonales se caracterizaban por falta de confianza y sospecha al borde de la paranoia, intercambiados -a veces- con episodios desastrosos de una apertura y confianza total y falta de juicio. Se sentían crónicamente insatisfechos, pero estaban llenos de miedos de ser percibidos como caprichosos o quejumbrosos, si expresaban sus verdaderos sentimientos. Muchos de ellos podían retener su rabia por períodos extremadamente largos, pero luego explotaban en asuntos relativamente insignificantes. Tenían un sentimiento de vacío e insatisfacción en cuanto a lo que lograban. Esto también se encontraba entre individuos que podrían haber sido vistos como muy exitosos. La lista de gente incluía a profesionales que estaban obsesivamente envueltos en sus empresas, pero que eran incapaces de lograr algo en un nivel en el cual alcanzarían una cierta satisfacción. En las relaciones, estos individuos se encontraban en repetidas situaciones sin salida. 
S.Donaldson-Pressman, R. M. Pressman


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miércoles, 28 de octubre de 2015

La culpa esa fuerza que nos invita a sostener

Los padres narcisistas nos enseñaron a sobrevaluar lo que recibíamos de su parte y a denigrar nuestro ser y todo lo relacionado con él. Era bueno ser como ellos y lo malo provenía de nuestras propias ideas. […] 
Sus (de usted) valores pueden ser suyos propios y no estar atados en forma compulsiva a medidas externas, tales como las de sus padres narcisistas, lo cual puede incluir el dinero, la fama, la belleza, la inteligencia, el poder. Podemos dejar de conducir nuestras vidas queriendo causar una buena impresión en nuestra comunidad narcisista (familia y amigos)
[...] Nos valoramos menos de lo que los demás nos valoran. Como todos, cometemos errores. Estos no merecen una condena […] sino que están ahí para que aprendamos de ellos. El humor y el coraje son buenos compañeros. Cuando ve sus dificultades y su tendencia a exagerar la culpa, el humor hace que sea más fácil cambiar. E Golomb




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martes, 15 de septiembre de 2015

¿Problemas con la intimidad y la confianza?

Para el niño de una familia narcisista las relaciones íntimas son un problema. Los niños de estas familias han aprendido a no confiar. Por lo tanto, durante el estado adulto, no importa cuánto quieran formar relaciones cercanas y amorosas, siempre tienen dificultad para bajar las barreras a la confianza que ya han erguido hace mucho tiempo.
El sobreviviente del sistema de una familia narcisista tiene dos opciones, ya sea aprende a no confiar o una vez que confía se le enseña a que no confíe más, esto sería lo contrario a lo que sería no aprender a confiar nunca. Cuando son bebés o niños pequeños, muchos sobrevivientes fueron bien alimentados, los mantuvieron en un lugar cálido, se les mimó, se les trató bien. Un niño dependiente, necesitado (como somos todos), es una mínima amenaza para el sistema de los padres: las necesidades son simples y el sistema parental es capaz y además quiere satisfacerlo. Pero a medida que el niño crece y busca diferenciarse de los padres, las necesidades comienzan a ser más complejas. El sistema parental puede ser francamente incapaz de ocuparse de estas necesidades, o puede verse amenazado por éstas y sentirse más y más ofendido. A esta altura la responsabilidad de satisfacer las necesidades comienza a tornarse del hijo hacia el padre y la erosión de la confianza comienza.
Mientras que ciertos comportamientos obvios (emborracharse o avergonzar al niño) van a producir obviamente una crisis de confianza del niño. Adultos que se criaron en familias narcisistas, con frecuencia describen una disfunción que es mucho más encubierta, describiendo a sus padres como “sólo están ahí”.


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miércoles, 26 de agosto de 2015

Las etiquetas destructivas

( Sos una porquería, no servís para nada,gorda/o ,como te gusta comer, no haces nada bien, siempre lo mismo con vos,sos una puta, sos un boludo, no se para que te tuvimos, todo es tu culpa,no haces una bien, ya no sabemos que hacer con vos, sos un desastre,salí de acá, con todo lo que hacemos por vos,me desvivo por vos y me haces esto, siempre lo mismo con vos,todo mal, siempre haciendo cagadas vos, sos mi cruz, por qué me haces esto a mí, no te importa todo lo que sufrimos?.....entre otras.) 

Erradicar [el introyecto] en forma deliberada requiere de reflexión y esfuerzo (observación) . Debe identificarlo como algo externo a usted mismo (la separación de la parte internalizada es lenta, abrir un espacio entre, eso permite movernos y cambiar) Mientras lo vemos como nuestro, estamos en desventaja(en realidad los yoes son siempre partes nunca la totalidad por suerte!). Si lo vemos como un no-ser, una identificación que nos conduce a adoptar papeles, sentimientos y comportamientos inaceptables, entonces podremos trabajar con él (el modelo implica cuestionar lo aprendido no aceptar aquello que no nos hace bien ) Pero etiquetarlo de no-ser es difícil, ya que inconscientemente vemos al introyecto como un aspecto de nuestro padre/madre narcisista. ¿Qué hacer cuando la lealtad hacia nuestros padres se opone a la lealtad hacia nosotros mismos? (conformar una lealtad férrea con nosotros mismos!) Nos han enseñado a no ponernos nunca en primer lugar. El padre narcisista nos llamaba egoístas si lo hacíamos. 
A veces vemos al introyecto como una parte de nosotros mismos (aparece la desesperanza y la depresión), y otras no (aparece la fuerza y la confianza) […] La batalla puede durar toda una vida, pero eso no es necesario (la lucha puede ser transformada en auto observación, profundidad, compasión hacia nosotros ). […] 
El introyecto es despiadado. En muchas ocasiones, usted tendrá que luchar contra su fuerza (aquí luchar significa no creerle, cuestionarlo, separarse de esa parte, acordarse que esa parte se transforma en un parásito, su poder se basa en la no separación y en la creencia o identificación de la parte con el ser,de esa manera nos quita energía, se arma el circuito no puedo, no voy a poder), la cual desea oprimir el ser. El introyecto se activará y volverá a bajarlo de un golpe. Esta posición que usted se verá asignada es lo que el padre narcisista desea. […] E. Golomb

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miércoles, 8 de julio de 2015

¿Conviviste con personas difíciles en tu niñez?

¿Notaste una parte de vos despiadada y crítica frente a tu progreso?
El agente atacante y extraño entra por primera vez en nuestra realidad cuando somos bebés y necesitamos el amor de nuestros padres. Si son críticos y narcisistas, su mirada desaprobatoria y su boca enfadada comienzan a herirnos desde adentro. A medida que crecemos, el introyecto negativo nos impone estados limitantes con los cuales nuestro ser está en desacuerdo, pero está acorralado y es su prisionero. El introyecto quiere tener el mando, y contrariamente a una consciencia que conduce a una comodidad razonable, él le quita seguridad al ser. A pesar de su efecto negativo, una idea infantil de que esto puede conducir al amor nos mantiene atados los unos a los otros. De niños, el amor de nuestros padres tardaba en llegar, pero no conocíamos ninguna otra manera de obtenerlo. (el amor se transforma en chantaje continuo) (o confundimos fácilmente la crueldad con amor, acaso no son lo mismo? acaso no todos los padres aman a sus hijos?) E Golomb
Entre () es agregado.
(Antes de perdonar y agradecer, por la pruebas difíciles que la vida te puso para forjar el filo de quien sos, es importante sanar sin restricciones, liberarnos del sufrimiento reprimido, suavizar las defensas construidas y su efecto inhibitorio , y conocernos en profundidad, luego,el perdón llega por sí mismo igual sucede con la compasión, no hay que inventar nada artificial, ningún debería social o religioso, se da naturalmente luego de una verdadera confrontación con la verdad , si lo hacemos a la inversa evitamos sufrir y postergamos nuestro desarrollo verdadero, el perdón sería entonces en ese caso una máscara para evitar sufrir)


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miércoles, 1 de julio de 2015

La voz crítica y despiadada.

El introyecto negativo es, en parte, la voz de su padre/madre narcisista, atacante y restrictivo, cuyo pensamiento se ha instalado en su mente. No es una parte integrante de su persona, sino un extraño hostil que lo observa con un ojo crítico. No se le escapa casi nada a su búsqueda de control. Lo critica a usted con comentarios tales como “Eres un fracaso”, y “¿para qué intentarlo siquiera?”. La depresión que usted siente le da más poder a esta fuerza.(la depresión ligada a no poder expresar lo que siento, me restrinjo y me escondo, no puedo expresar lo que soy) Hace que rechace toda apreciación y no confíe en el afecto.(sentir es peligroso) Sus demandas llenas de castigo y sus argumentos paralizantes impiden que uno intente cambiar. (frente a los cambios se pone peor)
Queremos satisfacer a este juez que nadie invitó y que suena casi como nuestros padres narcisistas.(los niños quieren agradar a los padres y ser amados por ellos) Sucumbimos a sus mensajes, a los pensamientos que odiamos y casi creemos.(Esa parte toma el mando de la totalidad a menos que la identifiquemos como una parte y no el todo, y de a poco nos separemos del poder identificatorio) Queremos rechazar esa influencia miserable pero carecemos de la mínima noción sobre cómo hacerlo.(observarla y conocer cuando se activa, etiquetarla, relacionarla a la historia pasada) Entonces aceptamos con resentimiento esa presencia, como un hecho que forma parte de la vida. (si la identificación es muy fuerte, hay poco espacio para nosotros mismos, hay que recuperar la sangre que el introyecto, y los padres reales por supuesto, nos fueron sacando,vampirismo psicológico!, una re transfusión sería?) E Golomb
Lo que se encuentra entre paréntesis es agregado.



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lunes, 15 de junio de 2015

Mejor me quedo donde estoy

Obtener logros y luego perderlos puede ser más doloroso que el hecho de no lograr nada, y es por esta razón que muchos hijos de padres narcisistas hacen tan poco. Funcionar apenas nos defiende de las pérdidas. Nos han enseñado a sentirnos responsables por el destino, en lugar de hacer lo que podamos y dejar que los resultados sean los que deben ser. E. Golomb





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