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lunes, 22 de agosto de 2016

Expresar lo que sentimos

Víctor Frankl, dos mil años después que Ovidio, ilustra el concepto de la necesidad esencial de expresar nuestros sentimientos en su historia sobre un compañero sobreviviente del campo de concentración. Las condiciones de vida en el campo les causaron un severo hinchamiento de pies, haciendo imposible a los prisioneros el ponerse las botas antes de ir a trabajar. Únicamente un prisionero fue capaz de hacerlo. Cuando Frankl le preguntó cómo había logrado deshacerse del edema, respondió, “Lo he hecho a base de lágrimas”. Como Frankl explica, “No había necesidad de sentirse avergonzado de las lágrimas, ya que éstas son reflejo del más grande coraje, el coraje de sufrir”
Para los adultos de las familias narcisistas, el concepto de reconocer y validar los propios sentimientos es a menudo suprimido en la experiencia familiar. La habilidad de comunicar apropiadamente los sentimientos se vuelve entonces una tarea monumental: cómo puedo verbalmente comunicar aquello que no puedo reconocer internamente? Si no se nos ha enseñado que tenemos el derecho a sentir, entonces tampoco sabemos cómo comunicar los sentimientos en una manera directa y asertiva. S Donaldson-Pressman, R M. Pressman


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jueves, 23 de junio de 2016

Dificultades para sentir, identificar y expresar lo que sentimos

Con el tiempo, estos niños aprenden que sus sentimientos tienen un valor muy pequeño o hasta negativo. Comienzan a desprenderse de sus sentimientos, a perder el contacto con ellos. Por lo general, esta negación de sentimientos es funcional para el niño, ya que expresarlos sólo alimenta el fuego. En lugar de entender, de reconocer, de validar sus propias necesidades, estos niños desarrollan un sentido exagerado de su impacto en las necesidades de sus padres, de hecho, se convierten en un reflejo de las necesidades emocionales de sus padres. Las necesidades del padre se convierten en un blanco en movimiento en el cual el niño refleja un sentido de error o falla, sienten que ellos son los que se equivocan. Además, no llegan a aprender cómo validar sus propios sentimientos y cómo satisfacer sus propias necesidades. Con el tiempo, los niños sufren un adormecimiento semi-permanente de sus sentimientos. En la edad adulta estos individuos pueden no llegar a saber lo que sienten, excepto por ciertos grados de desesperación, frustración y insatisfacción. Stephanie Donaldson-Pressman, Robert M. Pressman



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jueves, 19 de noviembre de 2015

El templo del alma

La piel, el caparazón flexible y continuo de nuestros cuerpos, nos cubre por completo, como una capa. Es el más antiguo y el más sensible de nuestros órganos, nuestro primer medio de comunicación y nuestro protector más eficaz. Todo el cuerpo está cubierto de piel. Incluso la córnea transparente del ojo está recubierta de una capa de piel modificada. La piel también se vuelve hacia dentro para cubrir orificios como la boca, las aletas de la nariz y el canal anal. En la evolución de los sentidos el tacto fue, sin duda, el primero en existir. El tacto es el padre de nuestros ojos, oídos, nariz y boca. Es el sentido que se diferenció en los otros, un hecho que parece reconocerse en la antigua valoración del tacto como «madre de los sentidos».Ashley Montagu




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martes, 19 de mayo de 2015

La vulnerabilidad es la mejor manera de enfrentar el peligro.

Las personas con heridas emocionales infantiles desconfiamos de lo que sentimos ya que aprendimos a negar nuestras emociones, sensaciones y a nosotros mismos en la infancia. Hay mucha más probabilidad de que los predadores y las personas extremadamente tóxicas busquen a personas con heridas emocionales, así como el lobo intentará cazar a las presas heridas. 
Respetar lo que sentimos siempre, utilizar los sentidos, relacionarnos con los ojos bien abiertos (no implica desconfiar de la gente patológicamente) sino ver de verdad, mirar, escuchar, sentir. Confiar en el miedo. Podemos además en los adolescentes,que es seguramente un momento de exposición y cambio, alentar a confiar en sus emociones, invitarlos a poder decir, NO, con firmeza y seguridad.
A elegir con plena conciencia. Por ejemplo si alguien nos trata mal y eso nos hace sentir incómodos, una manera de no respetarnos, de negarnos a nosotros mismos, es empezar a decirnos bueno no es nada, fue una reacción abrupta!. Es decir la cabeza empieza a imponerse por sobre lo que sentimos. Si aceptamos y unimos lo que sentimos y lo conducimos racionalmente en una comunicación asertiva poniendo límites seguramente puede ocurrir un cambio.
Nosotros como adultos permitimos a nuestros hijos que se expresen así en nuestra casa? Permitimos que nuestros hijos nos digan las cosas que sienten por duras que sean ? Aceptamos la crítica? Nos abrimos a la expresión genuina de nuestras emociones?
La intuición nos conecta con el mundo natural y con nuestra propia naturaleza. Liberados de las ligaduras del juicio, unidos únicamente a la percepción, nos lleva a predicciones que más tarde nos maravillarán. ¨En cierto modo lo sabía ¨, diremos sobre el encuentro casual que predijimos o sobre la inesperada llamada de teléfono de un amigo distante o del improbable cambio de conducta de alguien o sobre la situación violenta que evitamos o, en demasiados casos, de la violencia que elegimos no evitar. Gavin de Becker







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