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martes, 29 de noviembre de 2016

Narcisismo encubierto


Existen una cantidad igual de estudios de casos presentados aquí, que tratan con caos de familias narcisistas encubiertas, en las cuales las disfunciones son mucho más sutiles. Todos los terapeutas han tenido casos con pacientes que de verdad están traumatizados y que tienen muchísimos de los rasgos que identificamos en casos de adultos hijos de familias alcohólicas. Pero, sin embargo, no podemos entender dónde ni porqué se originaron los problemas. Esto no fue un abuso abierto u obvio; nadie bebía, nadie consumía drogas. La familia, en realidad, funcionaba bastante bien. Se alimentaban los niños, tenían ropa, fiestas de cumpleaños, se los llevaba de vacaciones y se graduaron de buenas escuelas. La familia parecía normal, igual cuando se la miraba de cerca. El problema fue que se esperaba que los niños satisfacieran las necesidades de los padres. Era muy sutil y parecía saludable, pero no era en absoluto saludable emocionalmente para el niño. Los niños de esta familia son adultos que llegan a hacer terapia habiendo leído todos los libros, hablado muchas veces con sus hermanos y amigos, y todos ellos le han reforzado la idea de que no había nada malo en su familia. Estas personas llegan completamente convencidas de que tiene que haber alguna falla en su propia personalidad. ¡Esto debía ser así, porque no había nada malo en la manera en que fueron criados!
En la familia narcisista, mucho de lo que sucede puede ser algo que está “todo bien”, pero la base emocional falta. Los niños no están satisfaciendo sus necesidades emocionales, porque sus padres no están focalizados en satisfacerlos. En lugar de dar a sus hijos un espejo de apoyo, comprometido y basado en la realidad, los padres narcisistas presentan un espejo que refleja sus propias necesidades, y esperan que los niños reaccionen a éstas. El foco está tergiversado, y los niños crecen sintiéndose defectuosos, equivocados o dignos de ser culpados.S Donaldson-Pressman, R M. Pressman


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Para más información dejo el enlace:







martes, 28 de junio de 2016

Hijos de familia narcisista

Hemos hallado que, en la familia narcisista, las necesidades de los niños sólo son secundarias con respecto a la de los padres, pero por lo general son problemáticas para estos últimos. Si uno quiere rastrear la familia narcisista en cualquiera de las escalas del desarrollo bien conocidas (como por ejemplo la de Maslow o la de Ericsson), uno ve que las necesidades más fundamentales del niño, aquellas de confianza y seguridad, no están satisfechas. Además, la responsabilidad de la realización de estas necesidades, cambia del padre hacia el hijo. En esta situación familiar, el niño debe ser reactivo a las necesidades de los padres, en lugar de ser lo que corresponde, es decir, que los padres deben responder a las necesidades del niño. De hecho, la familia narcisista está consumida en tratar con las necesidades emocionales del sistema parental. Stephanie Donaldson-Pressman, Robert M. Pressman



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miércoles, 16 de diciembre de 2015

¿QUÉ NOS HACEN ESTOS PADRES TÓXICOS?

Independientemente de que cuando eran pequeños los hayan golpeado o dejado demasiado tiempo solos, de que hayan abusado sexualmente de ellos o los hayan tratado como tontos, los hayan sobreprotegido o abrumado con sentimientos de culpa, casi todos los hijos adultos de estos padres sufren síntomas sorprendentemente similares: disminución de su autoestima, que los empuja a un comportamiento autodestructivo. De una manera o de otra, casi todos ellos se sienten indignos, no queridos e inadecuados.
Estos sentimientos derivan en gran medida de que los hijos de tales padres se culpan -consciente o inconscientemente- a sí mismos de los malos tratos que reciben. Para un niño indefenso y dependiente es más fácil sentirse culpable de haber hecho algo «malo», que atrae sobre el la cólera de papá, que aceptar el hecho aterrador de que no se puede confiar en papá, el protector.
Cuando esos niños llegan a la edad adulta, siguen soportando esa carga de inadecuación y culpa, que les hace enormemente difícil llegar a tener una imagen positiva de sí mismos. La falta de una autovaloración positiva y de confianza en sí mismos que de ello resulta, puede entonces teñir todos los aspectos de su vida. SUSAN FORWARD




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miércoles, 14 de octubre de 2015

Yo he incurrido en algunas conductas terribles contra mis hijos.

Y les han causado (y me han causado) un dolor considerable.
Ningún padre o madre puede estar siempre emocionalmente accesible. Es perfectamente normal que los padres les griten en ocasiones a sus hijos, y la mayoría de ellos alguna vez -sólo alguna- les sientan la mano.
(no significa que sea una buena conducta amorosa, para nada, es una descarga de frustración personal!) 
Crees, que estos fallos los convierten en padres crueles o indeseables?
Evidentemente, no. Al fin y al cabo, los padres son humanos, y tienen montones de problemas. Y la mayoría de los niños pueden superar algún que otro estallido de cólera, siempre que normalmente reciban todo el amor y la comprensión necesarios para contrarrestarlos. (hay una diferencia fundamental y es que al cometer errores podemos darnos cuenta, prestar atención al sufrimiento en nuestros hijos y cambiar, reconociendo los errores, hablando del tema abiertamente, permitiendo la crítica y las emociones en todos, sí,en todos los miembros de la familia sin exclusión ) (también hay que tener presente que determinadas conductas violentas son muy dañinas y es preferible pedir ayuda lo antes posible)
Pero hay muchos padres cuyas pautas de comportamiento negativas son constantes y se convierten en una influencia dominante en la vida de un niño. Éstos son los padres a los que nos referimos, los padres que dañan a sus hijos.
Cuando buscaba una expresión para designar lo que tienen en común estos padres que dañan, la idea que me acudía insistentemente a la cabeza era la de un tóxico. Como una toxina química, el daño emocional infligido por padres así va impregnando todo el ser de su hijo, y a medida que el niño crece, también crece el dolor. No se me ocurre mejor palabra que tóxico* para designar el efecto de «esos» padres que sin pausa infligen traumas a sus hijos, maltratándolos y denigrándolos, y que en la mayoría de los casos siguen haciendo lo mismo cuando los hijos ya son mayores. S.FORWARD

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Padre/madre narcisista. Lo que quedó.

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Si usted nota un problema en su conducta, este no es equivalente a ser realmente eso. Un
narcisista confunde su conducta con su ser, lo que lo convierte en alguien incapaz de ver las dificultades. […] (el narcisista proyecta su mundo oscuro y devastado sobre los hijos, también puede idealizar a alguno produciendo daño en, y entre los hermanos)
 
[…] Enfréntese con lo que le da miedo, y hágalo hasta que el miedo se agote.(levantarse y seguir) Si lo que teme es la voz de castigo de su introyecto negativo, no salga corriendo, no discuta ni llore ante su ataque.(llorar aquí es decirnos; no puedo, no me sale nada bien) La adulación (a los padres)por miedo le otorga poder ( a los padres). Usted lloraba para inspirar lástima en sus padres.(genuina necesidad en la infancia) Es la intimidación de la inseguridad lo que confirmaba su grandeza(son grandes cortan y cabezas ,impidiendo la grandeza de los demás en la familia). Ellos se sentían alagados por el poder que tenían sobre usted. (triste y real, se llama crueldad)
[…] Si usted apoya al introyecto dejando que sus comentarios peyorativos lo golpeen, está intercambiando castigo por la esperanza de ser amado. Si abandona la búsqueda de la libertad,(liberarse de los miedos y las imposibilidades) siempre sentirá la falta de amor. Una y otra vez lo intenta, pero una vez que se rinda a la búsqueda de amor del narcisista, se sentirá vacío, lo cual es hiriente y le hará preguntarse de qué vale vivir (desesperanza). Es hora de hacer el duelo de lo que nunca recibirá. Al hacer el duelo usted acepta que el padre narcisista nunca le dará tanto amor como el que usted necesita.(cambiar la autodestrucción por autonutrición) No hay más chances de obtener el amor que siempre estuvo ausente. Una vez que haya sufrido la pérdida, va a poder avanzar. Una pérdida conocida sana con el tiempo.(aquí se llora de tristeza)
Al venir de una infancia de penas frecuentes, con un contacto físico mínimo y de poca comprensión, usted apenas si puede tolerar sus sentimientos.(se confía con el tiempo en uno y poco a poco en otros,) Duda y vuelve a la voz destructiva del introyecto o escoge una pareja narcisista. […] (o no confía en nadie o confía ciegamente, el camino del medio es la vía) (la repetición eligiendo vínculos narcisistas es ceguera emocional) E Golomb

martes, 14 de julio de 2015

Depositar la basura sobre los hijos, una cadena larga generacional.

Existe un conflicto lleno de culpas entre el amor hacia nuestro ser y el amor hacia un padre. ¿Podemos vivir sin restricciones siguiendo al pie de la letra las palabras de nuestro padre según como éste las expresa en nuestro introyecto? No tendríamos introyectos así si nuestros padres no hubieran rechazado nuestras partes humanas básicas siguiendo sus propias presiones irracionales. Manteniendo el lazo con una visión negativa del ser mantiene vivo al introyecto. Necesitamos creer en nuestro valor instintivo y nuestro derecho al error si queremos liberar el introyecto. 
Nuestros padres narcisistas nos ven como un proyecto de recuperación. Nosotros expresamos introyectos negativos heredados de sus propios padres, quienes los rechazaban. Tales introyectos los mantuvieron alejados de una capacidad de respuesta humana para con nosotros; una pesadilla transmitida de generación en generación. Gracias al conocimiento, intentaremos frenar el traspaso. No haremos perpetuar sus decisiones, ni siquiera en nosotros mismos. Es una batalla. La de toda una vida.
Su usted quiere cambiar su modo de pensar para sentir menos pena, pero se escapa de la pena introducida por el introyecto negativo, su pena aumentará. […] La pena aumenta en proporción con la magnitud del miedo.E Golomb


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