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viernes, 28 de octubre de 2016

Judo con palabras, decir No. Punto

Los mejores timadores consiguen que la víctima quiera participar.
(se llama asociación forzada y se basa en que todos tenemos confianza en los demás y queremos agradar socialmente, los perpetradores lo saben y lo utilizan para lograr controlarnos)
Cuando la gente dice la verdad, no piensan que alguien les está poniendo en duda, de modo que no tienen la necesidad de dar información adicional en forma de detalles.
La defensa es ésta: cuando alguien dice “lo prometo” (es la última vez que te insulto, o agarro mis cosas y me voy nada más, o quiero verte una vez más y te dejo tranquila), tú debes responder (al menos mentalmente) “tienes razón, tengo dudas sobre confiar en ti, tal vez por algún buen motivo. Gracias por hacérmelo ver”
En efecto, la promesa es un espejo en el que se tiene una segunda iportunidad de ver tu propia señal intuitiva, la promesa es la imagen y el reflejo de tu duda. Desconfia siempre, en todos los contextos, de una persona no solicitada.
“No” es una palabra que nunca debe negociar, ya que la persona que decide no oírla está intentando controlarte.
El hombre que se acerca a una mujer en el estacionamiento cuando ésta mete la compra en el maletero del coche y le ofrece su ayuda puede ser un caballero o puede estar manteniendo una entrevista (seleccionando víctima). La mujer cuyos hombros se tensan levemente, que parece intimidada y dice con timidez: “No, gracias, creo que lo tengo controlado”, puede ser su víctima. A la inversa, la mujer que se vuelve hacia él, levanta las manos para indicar “alto, y dice directamente “No quiero su ayuda”, tiene menos probabilidad de convertirse en víctima. Gavin de Becker

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Para más información dejo el enlace:



miércoles, 13 de enero de 2016

La violencia

Seguimos tolerando los riesgos cotidianos por encima de los riesgos más remotos. El secuestro de un avión norteamericano en Atenas adquiere mucha más importancia entre nuestras preocupaciones que el padre que mata (o abusa) a un niño, aunque una cosa pase rara vez y la otra pase a diario. Gavin de Becker




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miércoles, 2 de diciembre de 2015

La intuición la mejor defensa.

Los mejores timadores consiguen que la víctima quiera participar.


Kelly no reconoció conscientemente lo que su intuición sabía con claridad, de modo que no pudo aplicar una simple defensa ante su asociación forzada (manipulación del agresor), que consiste en negarse explícitamente a aceptar el concepto de colaboración “No le he pedido ayuda y no quiero”. Como muchas de las mejores defensas, el coste de ésta es parecer antipático.
Kelly ahora sabe que el precio es bajo, en términos comparativos.
La asociación forzada se lleva a cabo en muchos contextos y por muchos motivos, pero cuando un desconocido la aplica con una mujer en una situación vulnerable para ella (como, por ejemplo, a solas en un lugar apartado o poco habitado), es siempre una conducta inapropiada.
No tiene que ver con la colaboración o la coincidencia, lo que busca el agresor es establecer cierta sintonía (se aprovecha de la empatía) y eso puede o no ser correcto, según el porqué de que alguien busque esa sintonía.
El criminal predador hace todo lo que puede para que esa carrera armamentística parezca un relajamiento de las tensiones. “Era tan agradable” es un comentario que oigo a menudo a las personas que describen al hombre que, momentos o meses después de sus cortesías, les atacó. La amabilidad es una decisión, una estrategia de interación social; no un rasgo del carácter. La gente que pretende controlar a los demás casi siempre presenta la imagen de una persona agradable al principio. Al igual que sucede con la creación de sintonía, el encanto y la sonrisa engañosa, la amabilidad no solicitada responde a menudo a un motivo que se puede descubrir. Gavin de Becker


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miércoles, 14 de octubre de 2015

Yo he incurrido en algunas conductas terribles contra mis hijos.

Y les han causado (y me han causado) un dolor considerable.
Ningún padre o madre puede estar siempre emocionalmente accesible. Es perfectamente normal que los padres les griten en ocasiones a sus hijos, y la mayoría de ellos alguna vez -sólo alguna- les sientan la mano.
(no significa que sea una buena conducta amorosa, para nada, es una descarga de frustración personal!) 
Crees, que estos fallos los convierten en padres crueles o indeseables?
Evidentemente, no. Al fin y al cabo, los padres son humanos, y tienen montones de problemas. Y la mayoría de los niños pueden superar algún que otro estallido de cólera, siempre que normalmente reciban todo el amor y la comprensión necesarios para contrarrestarlos. (hay una diferencia fundamental y es que al cometer errores podemos darnos cuenta, prestar atención al sufrimiento en nuestros hijos y cambiar, reconociendo los errores, hablando del tema abiertamente, permitiendo la crítica y las emociones en todos, sí,en todos los miembros de la familia sin exclusión ) (también hay que tener presente que determinadas conductas violentas son muy dañinas y es preferible pedir ayuda lo antes posible)
Pero hay muchos padres cuyas pautas de comportamiento negativas son constantes y se convierten en una influencia dominante en la vida de un niño. Éstos son los padres a los que nos referimos, los padres que dañan a sus hijos.
Cuando buscaba una expresión para designar lo que tienen en común estos padres que dañan, la idea que me acudía insistentemente a la cabeza era la de un tóxico. Como una toxina química, el daño emocional infligido por padres así va impregnando todo el ser de su hijo, y a medida que el niño crece, también crece el dolor. No se me ocurre mejor palabra que tóxico* para designar el efecto de «esos» padres que sin pausa infligen traumas a sus hijos, maltratándolos y denigrándolos, y que en la mayoría de los casos siguen haciendo lo mismo cuando los hijos ya son mayores. S.FORWARD

jueves, 10 de septiembre de 2015

Prevención de la violencia

¿Queremos trabajar previniendo la violencia? (no creo en la genética del mal, si creo en la interacción entre genética y ambiente)
La conducta ofensiva, la principal fuente de destrucción humana, es el
resultado de la violencia padecida en la infancia y del sufrimiento y dolor
experimentados por esa situación . .. otrora el niño herido e impotente se convierte en el adulto ofensor. Es necesario comprender que cuando un pequeño es objeto de cualquier tipo de abuso, en realidad se lo está
preparando para que sea un ser ofensivo. El psiquiatra Bruno Bettelheim acuñó una expresión para este proceso: "identificación con el ofensor". La violencia física, sexual o emocional es tan aterrorizante, que el niño pierde su identidad cuando sufre un abuso. Para sobrevivir al dolor..el pequeño se identifica con el ofensor. JOHN BRADSHAW


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jueves, 3 de septiembre de 2015

Confiar en el miedo.La intuición apoyada en la percepción realista.

¿Puedes imaginarte un animal reaccionando ante el miedo de la manera en que lo hacemos las personas, con desdén y fastidio en vez de atención? Ningún animal salvaje, invadido de repente por el miedo, malgastaría su energía mental en pensar: Probablemente no sea nada. Sin embargo, nos regañamos a nosotros mismos. En lugar de estar agradecidos por disponer de un poderoso recurso interno, por ese cuidado de uno mismo, en vez de acariciar la posibilidad de que nuestra mente en realidad trabaje para nosotros y no sólo nos juegue malas pasadas, nos apresuramos a ridiculizar el impulso. Nosotros en contraste con el resto de las criaturas de la naturaleza, optamos por no analizar, incluso ignorar, los avisos de supervivencia. La energía mental que empleamos en buscar una explicación inocente a todo podría dedicarse de forma más constructiva a evaluar el entorno (datos observables, conductas, incongruencias)para detectar información importante. Gavin de Becker


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jueves, 2 de julio de 2015

Prevención de la violencia

Una cosa que sí predice la criminalidad es la violencia en la infancia de uno. Un estudio arrojó que el 100 por ciento de criminales violentos había sido maltratado de niño, bien con violencia, con abandono o con humillación. Gavin de Becker
Todos los seres humanos tenemos una genética y características potenciales de violencia y demás conductas destructivas (Psicopatía), frente a los argumentos de por qué dos hermanos criados en ambientes extremadamente hostiles, uno crece haciendo el bien a la comunidad mientras que el otro se transforma en un criminal, ( tenemos que decir que nunca es igual lo que se brinda a dos seres humanos distintos, siempre es particular y específico) me queda un único argumento basado en la probabilidad, si pongo un bebé en una jaula con un león hambriento existe la posibilidad de que el león no se coma al niño?, sí existe , es baja probabilidad pero existe. Así en vez de analizar todas las variables que entran en juego para que un niño sea resiliente en el futuro o un criminal violento, no sería mejor trabajar para que no se lo exponga a la probabilidad y genética aleatoria? (si es que podemos hablar de aleatoriedad )
Además también se comprobó que aunque la genética nos empuje hacia una dirección podemos modificar la misma con la experiencia y el aprendizaje. ¿Qué tal si apostamos como grupo a minimizar los daños en la infancia y a prevenir de verdad la violencia social?



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Observar la propia violencia.

No me parezco en nada a esos violentos........
Estudiando y entrevistando a quienes emplean la violencia para alcanzar sus objetivos, aprendí hace tiempo que debo encontrar en ellos alguna parte de mí mismo, y lo que es aún más perturbador, encontrar en mí mismo parte de ellos.
Los Antropólogos se han centrado durante mucho tiempo en las distinciones entre la gente, es precisamente el reconocimiento de la igualdad lo que nos permite predecir la violencia con mayor precisión. Por supuesto, aceptar la faceta humana de alguien no significa excusar su conducta. Gavin de Becker





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martes, 23 de junio de 2015

Repelente contra personas que manipulan y controlan, entre otras más peligrosas.

En situaciones en las que las ofertas de ayuda son apropiadas, como en el caso de un vendedor o una azafata, resulta sencillamente molesto tener que rehusar tres veces seguidas. Sin embargo, cuando un extraño rehúsa oír el no por respuesta, nos está dando una señal importante de supervivencia, igual que con un pretendiente, un amigo, un novio, incluso un marido.
Rehusar oír <<no>> es un aviso de que alguien pretende tener el control o bien se niega a cederlo. Con los desconocidos, incluso con quienes tengan las mejores intenciones, nunca te ablandes en la cuestión del <<no>> ya que sienta precedentes para controlar aún más. Si dejas que alguien te disuada de tu negativa es como si llevaras un letrero que dijera: <<estoy en tus manos>>.La peor respuesta cuando alguien no acepta un <<no>> es dar negativas cada vez más débiles hasta ceder finalmente. Otra respuesta común que sirve al criminal predador es negociar. (aprecio de verdad su ofrecimiento pero primero déjeme intentarlo a solas) Las negociaciones tienen que ver con las posibilidades, y ofrecer acceso a alguien que te hace recelar no es una posibilidad que quieras tener a tu alcance. Animo a la gente a que recuerde que <<no>> es una frase completa.
El proceso criminal de selección de la víctima, que llamo, <<la entrevista>>, es similar a los círculos que forman un tiburón en torno a una posible presa. El delincuente predador de la variedad que sea busca a alguien, un alguien vulnerable que le permita tomar el control, y al igual que el delincuente manda constantemente señales, él también interpreta las señales de los demás. Gavin de Becker




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miércoles, 27 de mayo de 2015

La deuda social

Un proyecto de investigación federal seleccionó a 1600 niños que habían sufrido abusos o abandono y les hizo un seguimiento a lo largo de veinte años. En el último año, la mitad de ellos había sino arrestados por algún delito. Aun así, aunque nos salgan tan caros, los malos tratos seguramente continuarán produciéndose hasta que adoptemos una visión totalmente diferente de los niños, no como visitantes temporales que algún día se convierten en ciudadanos, sino como miembros de nuestra sociedad plenamente desarrollados, plenamente contribuyentes, plenamente autorizados, tal como son realmente. Gavin de Becker .



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viernes, 22 de mayo de 2015

¿Cómo alguien puede llegar a sentir que una paliza no justifica irse de aquel lugar?.

Ser víctima de malos tratos físicos y verte forzado a no oponer resistencia es una forma de abuso particularmente perjudicial, ya que elimina la reacción instintiva de proteger la propia identidad de los recursos de la víctima. Para aniquilar ese instinto natural y primario, una persona primero debe acabar por creer que no es merecedora de ninguna protección. Ser golpeado por un ¨ser querido¨ crea un conflicto entre dos instintos que no tendrían por qué enfrentarse: el instinto a permanecer en un entorno seguro (la familia) y el instinto a huir de un entorno peligroso.
Como en un balancín de opciones (sube y baja), el instinto a permanecer (quedarse en el caso de un adulto, en el caso de un niño idealizar a los padres, creer que es malo, feo, tonto) prevalece anta la ausencia de opciones concretas en el otro lado. Que este balancín desequilibrado se levante del suelo requiere más energía de la que tienen muchas víctimas.

Gavin de Becker .






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miércoles, 13 de mayo de 2015

Sentir la rabia

Parece que ahora usted se atreve a ser consciente de la existencia de esos miedos que tenia almacenados en su cuerpo, porque ahora, por primera vez se puede permitir experimentarlos.
Cuando era niño sobrevivió a la pesadilla, sin ser capaz de nombrarla. Ahora , como adulto, tiene la oportunidad de superarla, experimentando la rabia e indignándose por la crueldad sufrida. Está bien que se comporte así, pues todo cuanto sentimos en forma consciente y somos capaces de articular con palabras no necesitará expresarse a través de síntomas físicos. Alice Miller







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viernes, 8 de mayo de 2015

Intuición, confiar en nosotros


La tecnología no va a salvarnos. Nuestros ordenadores, nuestros instrumentos, nuestras máquinas no son suficientes. Tenemos que confiar en nuestra intuición, nuestro verdadero ser. Joseph Campbell






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